1. Dra. Güílamo, su vocación por la
odontología nació muy temprano. ¿Qué fue lo
que despertó ese interés desde niña?
Desde pequeña sentí curiosidad por la salud, el
detalle y el trabajo manual.
Siempre me llamó la atención cómo una sonrisa
podía transformar la expresión de una persona.
Esa combinación de sensibilidad, precisión
y deseo de ayudar me llevó a descubrir que la
odontología era el camino ideal para mí.
Con los años, ese interés infantil se convirtió en
pasión, disciplina y dedicación profesional.
2. Es cierto, que migró a Madrid. ¿Cómo
marcó ese cambio su desarrollo personal y
profesional?
Fue un salto enorme. Mudarnos a Madrid fue
empezar desde cero, en una cultura distinta, pero
llena de oportunidades.
Esa etapa me hizo fuerte, adaptable y
perseverante.
Me enseñó que, aunque los comienzos sean
duros, la constancia siempre abre puertas.
3. Hoy dirige Privilege Dental en Madrid y
Santo Domingo. ¿Qué ha sido lo más desafiante
de emprender en dos países?
Lo más desafiante ha sido mantener los
mismos estándares de excelencia en ambas sedes.
Quería que República Dominicana tuviera la
misma calidad que ofrecemos en Europa.
Eso requiere presencia constante, formación
continua y un equipo muy comprometido.
Pero cuando trabajas desde la pasión, los
desafíos se convierten en motivaciones.
4. Como CEO, ¿qué valores familiares
han influido en su liderazgo?
Todo lo que soy viene de mis padres:
disciplina, fe y esfuerzo.
Crecí viendo cómo el trabajo bien hecho
dignifica y cómo los valores abren más puertas que
cualquier título.
Esos principios los llevo a mi vida empresarial
y a mi trato con mis pacientes.
5. Muchos emprendedores se preguntan
cómo equilibrar trabajo y familia. ¿Cómo lo
logra usted?
No es fácil, pero es posible.
Lo primero es tener prioridades claras.
Yo tengo la bendición de contar con un esposo
maravilloso, Nabor, dos hijos que son mi motor:
Dalsys y Jean Carlos y con el apoyo incondicional
de mis padres.
Ellos me recuerdan que los éxitos profesionales
tienen sentido cuando también somos exitosos en
casa.
Organizo mi agenda para estar presente,
para escucharlos, para acompañarles.
Mi familia no compite con mi trabajo; son la
razón por la que trabajo con tanta pasión.
6. ¿Alguna vez se ha sentido dividida
entre su rol de madre y empresaria?
Claro. Hay días en que las responsabilidades parecen infinitas.
Pero entendí que no se trata de ser perfecta,
sino de ser auténtica.
Mis hijos no necesitan una madre impecable,
sino unamadre presente, real y que les enseñe
con su ejemplo que los sueños se alcanzan con
disciplina.
7. ¿Cómo influye su familia en su visión
profesional?
Mi familia me equilibra.
Me recuerda que detrás de cada sonrisa
que diseño hay una persona y una historia.
Ellos son mi inspiración para buscar siempre
la excelencia.
Su apoyo incondicional es la base que
sostiene cada uno de mis logros.
8. ¿Qué consejo le daría a una mujer
que quiere emprender sin descuidar su vida
familiar?
Le diría que no renuncie a sus sueños, pero
que tampoco renuncie a su familia.
Que aprenda a delegar, a organizarse y,
sobre todo, a escucharse.
Y que nunca olvide que el éxito no se mide
solo en resultados empresariales, sino en paz,
equilibrio y amor.
9. ¿Cuál considera su mayor logro hasta
ahora?
Sin duda, mi familia.
Las clínicas, los reconocimientos y los
pacientes que confían en mí son bendiciones
inmensas, pero mi mayor logro siempre será el
hogar que hemos construido.
Son ellos quienes me recuerdan para qué y por
quién hago todo esto.
10. Para finalizar, ¿cómo visualiza el futuro
de Privilege Dental?
Lo visualizo con innovación, crecimiento y
expansión.
Pero, sobre todo, lo visualizo con humanidad.
Quiero seguir transformando vidas, ofreciendo
bienestar integral y manteniendo la esencia que
siempre nos ha caracterizado: excelencia, cercanía y
compromiso genuino.
Felices Fiestas!!!





