Por Clara Tena
Desde el corazón de la provincia de Burgos, en un entorno majestuoso que él mismo define como “la Catedral”, Gabriel García Agudo, socio de las canteras de Hontoria-Cubillo y experto en turismo con más de 40 años de trayectoria, nos guía a través de la historia viva de la piedra que dio forma a algunos de los monumentos más emblemáticos del norte de España.
“Estamos en la Catedral”
“Lo llamo la Catedral porque este entorno tiene una belleza especial”, comenta Gabriel, mientras señala las paredes altas y blancas de la cantera. Desde aquí se extrajo la piedra caliza que dio vida a la Catedral de Burgos, pero también a la de León, Palencia, Vitoria y, según estima, a más de 2000 monumentos distribuidos desde Aranda de Duero hasta Cantabria y el País Vasco.
¿Por qué se eligió esta piedra?
“La clave está en su blancura y ductilidad”, explica. Desde época romana, los canteros de la zona de Lara ya valoraban la llamada piedra Antonia, blanca y noble, ideal para trabajos artísticos. Según García Agudo, el primer gran uso documentado podría situarse en la iglesia visigótica de Quintanilla de las Viñas.
Sin embargo, el momento de esplendor llega con la construcción de la Catedral de Burgos, impulsada por el obispo viajero Don Mauricio, enamorado del nuevo estilo gótico francés que buscaba acercar al hombre a Dios a través de la luz. “Luz y piedra blanca —insiste Gabriel—, una combinación preciosa para crear esos interiores divinos”.
La simbología de la blancura
Más allá de lo técnico, la piedra blanca adquirió un simbolismo espiritual. García Agudo recuerda cómo Alfonso VIII y Leonor de Aquitania, tras perder a su hijo infante, eligieron esta piedra para representar la pureza del alma en las fachadas. “Una sábana blanca con el alma impresa y unos ángeles que la suben a los cielos… esa imagen quedó grabada en la mente de muchos”.
Características únicas
La piedra de Hontoria-Cubillo es reconocida por su pureza: entre un 96 y 98% de carbonato cálcico, lo que garantiza resistencia, belleza y una porosidad mínima. Además, al trabajarla genera una pátina protectora natural que la hace más resistente al frío y la humedad, condiciones comunes en Burgos.
Extracción y transporte: ingeniería de época
En tiempos pasados, todo se hacía a mano: picas de distintos tamaños para separar los bloques, cuñas de madera que se hinchaban con agua, ruedines de madera y carretas tiradas por bueyes para transportar piezas que podían superar las dos toneladas. “Era un proceso preciso y duro, pero sabían lo que hacían”, afirma.
Los caminos de transporte partían desde la sierra, donde pueblos como San Leonardo o Quintanar de la Sierra se especializaron en carretería. “Había una logística muy bien pensada para subir hasta la ciudad, en rampas naturales como la que lleva a la calle Fernán González”.
¿Dónde se trabajaba la piedra?
Aunque los grandes maestros como Felipe Bigarny o Juan de Vallejo tenían talleres en Burgos, hay indicios de que también trabajaron directamente en el entorno de las canteras. “Si hay connivencia, si el material es más fácil de tratar en origen, los artistas se acercaban. Y yo creo firmemente que Juan de Vallejo trabajó algunas piezas aquí”.
Tecnología ancestral, precisión milimétrica
Todo el proceso se hacía con herramientas manuales: serruchos, carretillas, rampas, poleas. No existía maquinaria como la actual, pero la precisión y el talento humano suplían cualquier carencia tecnológica.
Una piedra con millones de años de historia
Desde el punto de vista geológico, esta piedra pertenece al periodo turolense, con más de 90 millones de años. Está compuesta por bioclastos: restos fosilizados de conchas, caracoles, algas marinas… “Es casi como tallar un fósil”, dice Gabriel. Esa composición le otorga belleza y uniformidad, además de resistencia.
Un legado aún vivo
Cinco antiguos trabajadores de la cantera en Cubillo aún viven. Su testimonio se suma al de Gabriel para conservar la memoria de este lugar y de una industria que no solo edificó templos, sino también identidad. La Catedral de Burgos, para él, no es solo arquitectura: “Es un foco de fe. Un cambio de pensamiento. Una forma de llegar a Dios a través de la luz, la altura y la belleza”.
Teléfono Info: